Psicología bebés: cuidado con reirle las gracias

A pesar de que cuando son pequeños siempre resultan adorables, no debemos reirles las gracias siempre que cometan un error, digan una grosería o dejen en evidencia a otra persona. Los pequeños aprenden con este comportamiento lecciones confusas acerca de los comportamientos sociales aceptados ya que, mientras que a ellos se les permiten, en el mundo adulto son castigados. Puesto que los niños son muy hábiles para captar estas ironías aún sin saber su significado, se debe tener un gran cuidado a la hora de mandarles señales ya que pueden volverse en contra del tutor. 

Psicología bebés: cuidado con reirle las gracias

Psicología bebés: cuidado con reirle las gracias

Los más pequeños tienden a imitar toda clase de movimientos de sus progenitores. A la edad de un año es cuando se manifiesta esto en mayor medida. Es por ello que si se quiere mantener una actitud positiva en el pequeño es más que recomendable que se trate de optar por saber cuándo se le pueden reir las gracias y cuando se le está haciendo un flaco favor.

Es inevitable que, como padres, especialmente si somos primerizos, se comentan errores pero no es muy recomendable que les ríamos las gracias cuando estas no estén bien hechas. Y es que en un futuro estos cimientos se convertirán en un despropósito. No son pocos los niños que interrumpen a los adultos constantemente, que insultan,etc y esto no es más que aprendizaje. A fin de cuentas desde bien pequeños vamos haciendo un mapa de todo aquello que nos molesta, de nuestras inquietudes e incomodidades. Es así como se crea un adulto.